Por Daniel Omar Montiel (*), especial para NOVA
I. En tiempos de caos moral y deshumanización
En medio del caos moral y espiritual promovido por las políticas neoliberales ateas y anticristianas del presidente anarcocapitalista Javier Milei, la provincia de Formosa, guiada por el doctor Gildo Insfrán, se levanta como faro ético, político y espiritual frente a la barbarie del mercado.
Mientras el neoliberalismo reduce la vida humana al valor de una transacción, el Nuevo Modelo Formoseño proclama una verdad superior y eterna: El Bien Común está por encima del interés individual.
Este principio no es consigna ni eslogan.
Es una revolución moral, humanista y cristiana, una trinchera viva contra la cultura de la indiferencia.
II. El espíruto del "nosotros": compartir es revolucionar
El neoliberalismo promueve el egoísmo y la competencia sin alma; el Nuevo Modelo Formoseño, en cambio, siembra el espíritu del*“Nosotros”, donde el compartir vence al competir.
Mientras Milei idolatra la ganancia, el pueblo formoseño consagra la solidaridad como ley sagrada.
Porque, como enseña el Papa Francisco, “la política es una de las formas más elevadas del amor.”
En Formosa, ese amor se traduce en políticas públicas que ponen a la persona antes que al lucro, la dignidad antes que la ganancia, la vida antes que el mercado.
Donde el neoliberalismo ve cifras, Formosa ve rostros.
Donde Milei ve gasto, Formosa ve Justicia Social y Esperanza Colectiva.
III. La fe de los primeros cristianos: nadie se salva solo
El Evangelio de Jesús nos enseña que los primeros cristianos ponían en común sus bienes, compartían según la necesidad de cada uno, comían con alegría y generosidad.
Aquello no era comunismo: era comunión.
Era la economía del amor fraterno.
Ese mismo espíritu anima al Nuevo Modelo Formoseño, que impulsa políticas orientadas a construir comunidad, aunar criterios, y poner la acción política al servicio del prójimo.
Porque en Formosa, la fe se hace obra, y la obra se convierte en justicia.
IV. Perón y el mandato del Pueblo: nadie se realiza solo
El General Juan Domingo Perón lo expresó con sabiduría eterna:
“Nadie se realiza en una comunidad que no se realiza.”
Mientras Milei proclama el “sálvese quien pueda”, el Nuevo Modelo Formoseño proclama el “sálvese el pueblo unido, con fe, amor y organización.”
Esa es la verdadera libertad: la libertad del que comparte, no del que oprime; la libertad del que construye, no del que destruye.
V. Milei: el nuevo faraón del dinero
Milei encarna la crueldad del capitalismo salvaje, la negación del alma humana, la adoración del becerro de oro moderno: el dinero; "el estiércol del diablo", al decir del Papa Francisco.
Para Milei en su visión enferma, todo tiene precio y nada tiene valor.
Llama “comunistas se mierda” a quienes creen en la justicia, y “basura humana” a los pobres que su sistema condena.
Su economía no produce libertad: ¡produce esclavos de la rentabilidad, condenados a sobrevivir en un país convertido en mercado.¡
¡Milei es el rostro de la anti-Argentina: ateo en la fe, anticristiano en el alma, y antipopular en su práctica.¡
¡VI. Gildo Insfrán: el patriota argentino bien común
Frente a ese modelo de odio y exclusión, Gildo Insfrán representa una doctrina liberadora, que combina justicia social, fe cristiana y humanismo profundo.
Su liderazgo es trinchera y esperanza: educación, salud, trabajo digno, solidaridad y soberanía.
El Nuevo Modelo Formoseño es un faro de humanidad política que desafía al capitalismo salvaje.
Es la semilla de un nuevo paradigma nacional, donde la ética vence a la técnica, el bien moral al interés financiero, el bien común al egoísmo, las personas a las cosas, y el espíritu a la materia.
Por eso los libertarios lo odian.
Por eso los libertarios lo difaman.
Porque Formosa es el ejemplo viviente que otro país es posible.
VII. Conclusión: la rebelión del amor contra la tiranía del dinero
Milei representa el caos moral, la idolatría del dinero y la negación del prójimo.
El Nuevo Modelo Formoseño representa el orden del alma, la fe, la comunidad y la justicia social.
Frente al individualismo del “yo”, el Nuevo Modelo proclama el “Nosotros que salva y libera.”
Frente a la dictadura del mercado, se levanta la revolución del amor, de la fe y del bien común.
Porque cuando el pueblo se une en el amor, ni el dinero, ni el odio, ni el imperio pueden vencerlo.
Formosa es hoy la antorcha encendida de la Patria Humana.
(*) Militante del Nuevo Modelo Formoseño.







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