Por Daniel Omar Montiel (*), especial para NOVA
En el corazón del norte argentino, donde el sol madura la esperanza y el pueblo trabaja con dignidad, se levanta una Revolución silenciosa y ejemplar: la Revolución de las Obras Públicas.
Esa revolución tiene nombre y conductor: Gildo Insfrán, gobernador del pueblo y arquitecto del Nuevo Modelo Formoseño, un modelo que puso al ser humano en el centro de toda acción política, que concibe la obra pública como instrumento de justicia social, y que demostró que el amor a la Patria se expresa también en cemento, ladrillo, rutas y escuelas, cuando esos cimientos sostienen la vida del pueblo.
I. La Educación como Obra Sagrada
Formosa se convirtió en la provincia con más de 1.500 obras educativas: universidad provincial, escuelas secundarias - primarias, jardines, colegios técnicos, escuelas rurales y centros de formación que abren las puertas del conocimiento en cada rincón de la provincia.
Desde la Universidad provincial de Laguna Blanca, el Instituto Politécnico Formosa, el Instituto Pedagógico Provincial hasta la Escuela Técnica N°7 de Pirané, desde los Jardines de Infantes del Programa Hábitat hasta los Centros de Educación Intercultural Bilingüe en comunidades originarias, la educación formoseña es un faro encendido por la voluntad política y el amor social.
Cada aula construida es una semilla del porvenir.
Cada escuela levantada es un acto de fe en el futuro.
II. La Salud como Derecho, no como Negocio
Mientras otros gobiernos cierran hospitales o quitan medicamentos a niños con cáncer, Formosa levantó un sistema sanitario integral que cubre todo el territorio.
En la capital y en el interior, los hospitales no son promesas, son realidades palpables.
Entre las obras emblemáticas se destacan:
Hospital de Alta Complejidad “Presidente Juan Domingo Perón”, orgullo nacional y símbolo de equidad.
Hospital Interdistrital “Evita”, que amplía la capacidad de atención de alta tecnología.
Hospital de la Madre y la Mujer, ejemplo de salud integral y respeto por la vida.
Centro de Medicina Nuclear y Radioterapia “Dr. Néstor Kirchner”, que brinda atención oncológica gratuita a todo el NEA.
Hospitales distritales y centros de salud en Laguna Blanca, Pozo del Tigre, El Espinillo, Ingeniero Juárez, Las Lomitas y decenas de localidades rurales.
Más de 200 centros de salud y puestos sanitarios integrados a la red pública.
En Formosa, la salud no se privatiza, se humaniza.
III. La Vivienda y el Hábitat Digno
Más de 30 mil viviendas construidas y entregadas, junto a barrios completos con cloacas, energía, calles pavimentadas, alumbrado y plazas.
Formosa convirtió el derecho a la vivienda en política de Estado y no en mercancía de mercado.
Cada casa entregada representa un hogar donde el pueblo puede criar a sus hijos con dignidad, esperanza y pertenencia.
IV. Infraestructura, Rutas y Conectividad
La provincia pasó de tener apenas unos pocos cientos de kilómetros pavimentados a más de 2.500 kilómetros de rutas asfaltadas, conectando pueblos, escuelas, hospitales y fronteras.
Entre las grandes obras viales se destacan:
Ruta Nacional N°81, eje estratégico del oeste formoseño.
Ruta Nacional N°86, que une Clorinda con General Güemes.
Rutas Provinciales N°28, N°39, N°2 y N°23.
Puentes, caminos vecinales, accesos rurales y obras de enripiado que integran a comunidades históricamente aisladas.
Obras hidráulicas, defensas, acueductos y canales que protegen la vida y la producción.
El gobierno de Gildo Insfrán impulsó también el soterramiento de fibra óptica como política de Estado a través del Plan Formosa Digital, desplegando más de 2.500 km de red para llevar conectividad gratuita y de alta velocidad a escuelas, hospitales y familias, incluso en barrios populares.
Con una visión de inclusión tecnológica, Formosa avanza hacia un modelo de “Internet Verde”, que reduce la brecha digital e impulsa la capacitación y el acceso equitativo a los servicios digitales, integrando a toda la provincia en la era del conocimiento.
Cada metro de ruta y cada fibra tendida son líneas que unen al pueblo y fortalecen la soberanía territorial y digital.
V. Agua, Energía y Medio Ambiente
El acceso al agua potable y la energía es una prioridad en la visión humanista de Insfrán.
Durante su gestión se ejecutaron:
Sistemas de redes cloacales y pluviales en múltiples barrios de la capital.
Acueductos y plantas potabilizadoras que abastecen a comunidades enteras.
Electrificación rural en cientos de parajes del interior.
Plantas de tratamiento de residuos sólidos urbanos (GIRSU), como la de Laguna Blanca, modelo ambiental de la región.
Donde otros ven “gasto público”, Formosa ve inversión en dignidad humana.
*VI. Cultura, Deporte y Comunicación Popular*
La cultura también se construye con obras públicas.
Formosa levantó centros culturales, bibliotecas populares, polideportivos y centros de desarrollo infantil en toda la provincia.
Además, consolidó una red de medios públicos que informan con verdad, defienden la identidad formoseña y fortalecen el vínculo entre el Estado y su pueblo.
VII. El Nuevo Modelo Formoseño: Ética sobre Técnica
Mientras el neoliberalismo impone la lógica del mercado, *Formosa* impone la lógica del amor y la solidaridad.
El Nuevo Modelo Formoseño prioriza:
La ética sobre la técnica.
El bien moral sobre el interés financiero.
El bien común sobre el individualismo.
Las personas sobre las cosas.
El espíritu sobre la materia.
Es un modelo donde la política no es especulación, sino una forma de amor, como enseña el Papa Francisco.
VIII. El Contraste con el Neoliberalismo y el Anarcocapitalismo
Mientras Gildo Insfrán construye escuelas, hospitales, viviendas, caminos y esperanza, el presidente Javier Milei destruye el Estado, paraliza toda obra pública, endeuda al país y abandona a los más vulnerables.
Milei no ha hecho ni una sola obra pública en todo el territorio argentino.
No hay escuelas nuevas, no hay hospitales, no hay viviendas, no hay rutas, no hay futuro.
Sólo ajuste, recesión y entrega.
Peor aún: contrajo deudas multimillonarias en dólares a nombre del pueblo argentino, sin destino claro ni beneficio visible.
Un fraude económico y moral que reproduce las políticas de saqueo del expresidente Mauricio Macri, otro discípulo del neoliberalismo que endeudó a generaciones enteras para enriquecer a unos pocos.
IX. Formosa sigue construyendo
Mientras la Nación gobernada por Milei paraliza la obra pública, Formosa avanza con recursos propios del tesoro provincial*, sosteniendo el trabajo, la dignidad y el desarrollo del pueblo.
Con más de 135 proyectos activos y 70 inauguraciones previstas para 2025, el Gobierno provincial de Gildo Insfrán impulsa una vasta red de infraestructura educativa, sanitaria, vial y urbana, que incluye escuelas, caminos, viviendas, redes cloacales y centros de desarrollo comunitario.
Cada obra formoseña es una semilla de futuro que reaviva el empleo, fortalece la economía local y mejora la vida de miles de familias formoseñas.
Formosa no se detiene. Construye esperanza.
X. Dos Modelos, Dos Caminos, Dos Argentinas
Uno construye, el otro destruye.
Uno humaniza, el otro deshumaniza.
Uno defiende la soberanía, el otro vende la Patria.
Uno eleva la fe y el trabajo, el otro idolatra al mercado y la codicia.
Entre la luz del Nuevo Modelo Formoseño y la oscuridad del neoliberalismo, la historia ya eligió su camino: el del pueblo que construye, no el del egoísmo que destruye.
XI. Conclusión: La Obra Pública como Acto de Fe y de Amor
En Formosa, la obra pública no es cemento: es espíritu hecho estructura.
Cada hospital, cada aula, cada casa, cada ruta, es una plegaria convertida en realidad.
Formosa es la prueba viva de que la política puede ser amor, y el Estado, instrumento de justicia.
Por eso proclamamos al mundo entero:
Mientras otros destruyen, Formosa construye.
Mientras otros endeudan, Formosa invierte.
Mientras otros odian, Formosa ama.
Y mientras haya un solo obrero colocando un ladrillo para el bien del pueblo, la Revolución de las Obras Públicas continuará viva, indestructible y eterna, porque está inspirada en el corazón mismo de Dios y del pueblo formoseño.
XII. Proclama Final: Defensa del Constructor de la Felicidad del Pueblo
No se entiende por qué Milei y algunos opositores provinciales odian a Gildo Insfrán y buscan a toda costa intervenir la provincia, tildándolo falsamente de “dictador” o “tirano”, cuando cada elección democrática revalida su liderazgo con más del 70 por ciento de los votos populares.
Ese respaldo no proviene del poder, sino del amor del pueblo.
Las urnas —esas mismas urnas que los adversarios dicen defender— hablan con voz formoseña, libre y soberana, y ratifican elección tras elección el rumbo de la provincia.
Buscan la intervención los fracasados de la política, los que no pueden mostrar ni una sola obra pública hecha por ellos en favor del pueblo formoseño.
Los mueve la envidia, la impotencia y el odio hacia quien construyó, con sabiduría y fe, una provincia modelo, justa, solidaria y digna.
Gildo Insfrán es el constructor de la felicidad del pueblo formoseño.
Defenderlo es defender la dignidad, la justicia y la soberanía del norte argentino.
(*) Militante del Nuevo Modelo Formoseño.







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