Panorama Político de Formosa
Nadie quiere el lugar de Insfrán

La maquinaria para mantener el statu quo y que nada cambie

El Modelo Formoseño seguirá por otros cuatro años más, sin agua en el verano, sin luz quizás, pero arrasando en las elecciones por un 70 por ciento, raro de explicar pero sucede. (Dibujo: NOVA)

Este domingo, algunos medios de otras provincias consultaban con los periodistas locales, los no afines a Gildo Insfrán y querían saber si “la cosa estaba peleada” para el ahora, ocho veces gobernador, y la respuesta era sincera: no hay pelea, la elección salvo que se hable de un milagro, y solo de un milagro, para Insfrán es un trámite, y así lo terminó siendo. Con el casi 99 por ciento de las mesas escrutadas el gobernador y su ahijado, el vicegobernador, Eber Solís, se hacían con casi el 70 por ciento de los votos, dejando muy lejos a los dos contrincantes del espacio opositor: Fernando Carbajal, con el 20 por ciento y Francisco Paoltroni, con un poco más del 9 por ciento.

Pero la pregunta es ¿cuál es la maquinaria que hace que un hombre que, durante el 2020 y gran parte del 2021, encerró a la gente solo con la excusa de “protegerlos” de la pandemia, pero violó los derechos humanos de una manera sistemática, hasta que la propia Corte de Justicia de la Nación y los organismos internacionales pusieron sus ojos sobre él, para que gane de manera tan abrumadora?

Las respuestas pueden ser varias: el hombre es profeta en su tierra. Pero no nos quedemos solo con eso, porque, para generar esa tierra donde es profeta, hay un trabajo de hormiga que se fue haciendo mediante aquel mentado Modelo Formoseño (hasta hay un manual del mismo) donde se cuenta cómo realizar el sueño de Juan Domingo Perón en esta provincia del Norte Grande. Y ese trabajo de hormiga también tiene vinculación con la oposición, esa misma que durante tantos años ha vivido acomodada, jugando a ser opositores, gritando y tirando frases en las radios o diarios; pero luego sacándose fotos o los abrazos con el mismo al que tildan de tirano, dictador y otros tantos epítetos grandilocuentes para ganarse Likes en las redes sociales.

Aquellos que se disfrazan de opositores y hacen lo mismo que critican, los que se adueñan de los partidos, y digitan de igual manera en las sombras para impedir el avance de algo diferente, algo que venga a romper. Paoltroni fue insultado y destratado solo por el hecho de haber presentado propuestas. Y el candidato que parecía venir con lo nuevo, con las luces del cambio, y la fuerza; Fernando Carbajal, terminó fagocitado por los dinosaurios de siempre: Ricardo Buryaile y Luis Naidenoff.

La ilusión de la oposición también se encontró con esa ancla de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, era la impugnación de Insfrán y ver qué pasaba; sin poder hacer eso, con Insfrán compitiendo, sabían que esto era posible.

 

Las estrategias

 

Otro de los engranajes que mueve esta maquinaria fueron las puestas en escena que se prepararon con antelación: el pago del aguinaldo adelantado una semana antes de las elecciones, el sueldo con aumento y la mentada ley de lemas; cinco boletas azules por cada boleta de la oposición.

El relato de los medios afines para contar una provincia que no existe y la estrategia del miedo, sobre todo, aplicada al interior, donde el cuento fantasioso de la persecución, de los sobres marcados, de perder el trabajo (casi el 70 por ciento de trabajadores estatales), de perjudicar a los familiares; todo suma para que el statu quo siga y nada cambie.

 

El mea culpa de la oposición

 

Para que esta maquinaria funcione y le permita al titular del Ejecutivo seguir, debe haber una combinación de elementos, y entre ello no puede faltar lo que ha sido el rol de la oposición: desunión, ataques permanentes, digitadores oscuros que persiguen su beneficio personal; y las chicanas que, en vez de quedarse puertas adentro, salieron por cuanta radio o medio disponible esté: recordemos que un diputado nacional que está buscando su reelección, salió a decir al aire que el candidato a gobernador “no conoce la ciudad de Formosa”, poniéndose en contra al mayor distrito electoral de la provincia; o este domingo, el senador Naidenoff marcando que irá con Patricia Bullrich a nivel nacional, yendo en contra de la alianza del principal candidato a gobernador, que es Horacio Rodríguez Larreta.

Y nuevamente el planteo de la elección de un candidato: Gabriela Neme fue durante este tiempo la que más arrastraba a la gente, y Fernando Carbajal quedó desdibujada, pero por no contar con los avales de los “señores”, tuvo que bajarse a la ciudad, cuando demostró que era mucho más capaz de llegar a la gente que el ex juez que estuvo muy lejos de las expectativas: en el interior, sacó menos del 1 por ciento, contra un 10 por ciento de Paoltroni, quien hizo un trabajo artesanal de 21 meses, con un partido nuevo, que se armó de cero.

El trabajo de Paoltroni es impecable, no hay reproches que hacerle a un hombre que mostró convicción en todo momento: dijo que iba a ser candidato a gobernador y no se bajó, porque se convenció, porque no negoció. Y porque no tiene cargo.

Fue una de las principales críticas a los candidatos opositores estas elecciones, primero que, Fernando Carbajal es diputado nacional, se presentó como candidato a gobernador y en el medio, se postula como candidato a senador. ¿Qué le queda a la gente que ve este accionar?

Sin dudas, gran culpa de esta desastrosa performance de la oposición, sobre todo del Frente Amplio Formoseño, porque es el de la “estructura”, ha sido la mezquindad y el creérsela demasiado.

Hay Gildo para rato, y eso en gran parte, es responsabilidad de quienes gritan en las radios y los diarios, pero después se juntan a contar chistes y cenar con el “tirano”.

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