En la provincia, la oposición vuelve a hacer cuentas para enfrentar al eterno gobernador Gildo Insfrán, que lleva más de tres décadas en el poder si se suman sus años como vicegobernador y como mandatario provincial.
La Unión Cívica Radical comenzó a mover sus fichas para intentar armar un frente más amplio que le permita competir con chances reales en las elecciones del año que viene.
Insfrán quiere reescribir la Constitución provincial para seguir burlándose de los argentinos y del pueblo formoseño, a quienes mantiene como rehenes y en la pobreza. En Formosa la República está muerta, necesitamos la intervención federal. pic.twitter.com/YhXYJ9kvXw
— Francisco Paoltroni (@PaoltroniF) July 15, 2025
La estrategia es salir a buscar socios políticos con el objetivo de construir un espacio opositor que logre, al menos, incomodar a un peronismo formoseño acostumbrado a ganar por amplio margen. El radicalismo sabe que, sin unidad, cualquier intento de disputar el poder provincial está condenado al fracaso.
Los dirigentes de la UCR local, con Ricardo Buryaile a la cabeza, están en pleno operativo para sumar al PRO, al peronismo disidente y a los sectores independientes que rechazan el régimen de Insfrán. La idea es repetir, e incluso ampliar, la experiencia de Juntos por el Cambio, pero con un esquema más flexible y con representación territorial real, algo que las anteriores coaliciones no lograron consolidar.
El problema es que la oposición formoseña arrastra internas crónicas y desconfianzas cruzadas. La dificultad para ponerse de acuerdo en cuestiones básicas fue una de las razones por las cuales Insfrán sigue ganando sin sobresaltos elección tras elección. La última vez, en 2023, superó el 70 por ciento de los votos.
La UCR también apunta a capitalizar el malestar social que empieza a notarse incluso entre quienes alguna vez respaldaron al oficialismo. La inflación, el desgaste del modelo formoseño y las denuncias de clientelismo y autoritarismo podrían abrir una hendija en el blindaje electoral del gobernador.
Sin embargo, en la provincia con mayor cantidad de empleados públicos per cápita del país, las elecciones suelen resolverse mucho antes de que se abran las urnas. Por eso, más allá de las buenas intenciones, la oposición tendrá que demostrar que no se trata solo de gestos, sino de una construcción política real capaz de disputarle el poder al aparato de Insfrán.







Seguí todas las noticias de NOVA Formosa en Google News








