Panorama Político de Formosa
Nada se hace si el señor no quiere

Estancia Gildo: parece una provincia, pero hace más de 20 años que no lo es

Gildo Insfrán es el dueño de la estancia que se parece a una provincia, aunque hace más de 20 años que no lo es. (Dibujo: NOVA)

Una costanera que funciona como el jardín de su patio trasero, una policía que hace de seguridad privada tomándose atribuciones que no le corresponden, funcionarios que se manejan con otras reglas diferentes a las del común de la sociedad, y el hombre que usa los recursos de todos y todas para pagarse aviones privados para irse a tomar un café en Mar del Plata; así es la estancia Insfrán que se asemeja a una provincia.

Veinte mil dólares por viaje “nos” sale a los formoseños los Lear Jet de diferentes modelos que se toma el gobernador Gildo Insfrán cuando tiene que hacer viajes a Buenos Aires –por reuniones de trabajo- o a la costa atlántica –cuando el motivo es el ocio-; veinte mil dólares americanos se gasta el “caudillo” que se sube todas las veces que puede al púlpito para despotricar contra el “imperialismo” en esas clases de política e historia aprendidas de por Youtube que brinda cuando va al interior a lucirse el “doctor”.

Aunque Formosa tiene aviones todos los días de Aerolíneas Argentinas, Insfrán no se siente parte de la “gente” y necesita viajar solo, pero usando la plata de todos.

El último viaje que se conoció que se hizo fue en esta semana, cuando se dirigió a Buenos Aires en un vuelo directo a través de la compañía Baires Fly, que lo trasladó hacia la Capital Federal donde alistó todo para emprender un viaje de excursión por Israel junto a otros gobernadores y el ministro de Interior, Eduardo “Wado” de Pedro para conocer sobre el funcionamiento de riego que tiene ese país.

Mientras el hombre no está…

Pero pasan otras cosas aparte de estos gastos siderales que se da el gobernador. Entre ellas, esta semana también se conoció cómo la policía de Insfrán sigue manejándose como una especie de seguridad privada de la estancia que cuida los intereses de su patrón.

Por ejemplo, la diputada provincial Agostina Villaggi, denunció en sus redes que en los controles de ingreso y salida de la provincia, los efectivos le toman los datos a las personas, cuando esto es totalmente ilegal.

“Solo tienen el deber de pedir el DNI, no pueden anotar ni registrar ningún tipo de datos personales”, manifestó la legisladora quien, además, aseguró que van a pedir explicaciones ante quien corresponda por esto que considera es un atropello más de un estado autoritario.

Pero la Policía del gobernador no se detiene ahí, también el comisario Sergio Jacobo del Área de Seguridad Vial de la Policía de Formosa, explicó que en los controles de tránsito “solamente es válida la licencia de conducir en formato físico”, descartando de plano la que se tiene a través de la aplicación que el propio Gobierno nacional anunció con bombos y platillos: Mi Argentina.

Y, por si fuera poco, un funcionario de segunda línea a nivel municipal, Orlando Ortiz, director de Tránsito de la Municipalidad de Formosa, para no ser menos, y quedar bien ante el jefe máximo, salió a decir algo así como que en todo el país se están haciendo los controles de tránsito mal, y que Formosa es un ejemplo… No, Lector, más lambeta no se consigue…

Es decir que Gendarmería Nacional (en rutas del interior de la provincia) y en rutas nacionales e internacionales que cruzan lo largo y ancho del país, se equivocan al no seguir el ejemplo de esta provincia tan próspera.

Pero esto no es una provincia, error conceptual nuestro, es una estancia que se asemeja a una provincia.

Modelo del Modelo…

Y no podemos dejar de hablar del inefable diputado nacional por Formosa justicialista, el “elegido”, Ramiro Fernández Patri, que, no contento con haber lanzado los cursos de repostería para hacer huevos y roscas de Pascua a modo de “incentivar el empleo y el desarrollo que conlleva el Modelo Formoseño”, ahora promociona un curso sobre jardinería.

Fernández Patri es el hombre que lleva un poco más de cuatro años como diputado y que en todo este tiempo y teniendo “conocimiento” sobre la materia de turismo, presentó unos 73 “proyectos” de ley, de los cuales, el 85 por ciento son mociones para declarar de interés legislativo las fiestas provinciales… lo que se dice, un genio el diputado. De turismo y fomentar el trabajo registrado, generar incentivos para que empresas vengan a invertir a la provincia, cero.

Pero no seamos injustos porque si vamos a hilar fino, del otro lado tampoco es que hay material para tirar manteca al techo: Ricardo Buryaile, con más de 8 años pululando por el Congreso presentó como proyecto de ley “fuerte” el pedido de indemnización para las víctimas y familiares del ataque al Regimiento de Monte 29 en el 75; después no hay mucho más.

Y Fernando Carbajal, el juez que llegó a ser candidato porque la oposición en Formosa no tenía nada dentro de sus filas; se prepara, dicen para competir por la Gobernación contra Insfrán en 2023; es decir que lo poco que prometió para llegar a ser diputado se va al tacho ya que el hombre quiere llegar al Quinto Piso… hombre de palabra.

Cuando el río suena…

Días atrás comentábamos desde esta Agencia que un enfermero que trabajó durante la peor etapa de la pandemia, Santiago Leguizamón, contó que se adulteraron los casos para hacer figurar más contagios de los detectados y que, incluso se “dibujaron” los números de quienes supuestamente recibieron tratamiento con suero equino.

El Gobierno salió a responder y fiel a su estilo amenazaron al joven con llevarlo a la Justicia, que demuestre sus dichos, a lo que el enfermero ya había anticipado que lo haría porque “no tengo nada que ocultar”. Fue el ministro de Desarrollo Humano, Aníbal Gómez quien dijo aquello.

Pero, aparentemente, dicen fuentes que lo de los casos Covid dibujados habría eyectado de su puesto al titular de la Unidad de la Pronta Asistencia para la Contingencia (UPAC), Hugo Bareiro… y es que, si el río suena es porque piedras lleva.

Lectores: 501

Envianos tu comentario

Nombre:
Correo electrónico :
Comentario: