En defensa de la vida, la Patria, la Constitución y la soberanía popular
Daniel Omar Montiel (*), especial para NOVA
El pueblo sufre, el verdugo gobierna
Niños con cáncer sin tratamientos.
Personas con discapacidad sin medicamentos.
Ancianos abandonados a morir sin remedios.
Crecimiento de la pobreza y la indigencia.
Esto no es un error ni un accidente: *es un plan sistemático político neoliberal consciente que excluye, daña y mata.*
Milei presidente verdugo del pueblo
Antidemocrático y autocrático: gobierna por decretos y humilla al pueblo con insultos y subestimaciones. Cree ser parte de una "raza superior estética, espiritual e intelectual".
Cipayo: idolatra banderas extranjeras (Israel, Estados Unidos, Inglaterra) y reniega de nuestra *Celeste y Blanca*.
Admira a criminales de guerra como Netanyahu y Thatcher, y figuras como Churchill, Ronald Reagan, y Trump, y desprecia a próceres patrios como San Martín, Belgrano y Güemes.
Su exacerbado fanatismo por nuestros enemigos históricos pisotea la sangre derramada por nuestros héroes en Malvinas.
Vendepatria: entrega soberanía y recursos naturales nacionales.
Traidor a la democracia: pisotea la Constitución Nacional, conculca derechos y cree ser un emperador romano como Nerón o Calígula.
Violento y obsceno: insulta y degrada al pueblo que debería servir.
La verdad no es difamación
Mentir es difamar.
Decir la verdad, probada y pública, es defender al pueblo.
La política y el pueblo: principio y fin
La política —del griego politikḗ, “lo que concierne a la polis”— no es negocio de poderosos ni espectáculo de mercado: es organización de la vida en común.
El pueblo —madres, padres, jóvenes, ancianos, trabajadores, estudiantes, campesinos, artistas— es el verdadero sujeto de la política.
No somos súbditos: somos el mandante de la Nación.
Cuando un mandatario traiciona ese mandato, la respuesta legítima es la exigencia, la denuncia pública y el recurso a los mecanismos constitucionales para su destitución.
La Constitución Nacional lo exige
Quien gobierna juró sobre los Santos Evangelios cumplir y hacer cumplir la Carta Magna.
Quien odia al Estado, desprecia al Papa, insulta al Pueblo y entrega la Patria, viola ese juramento.
La Constitución prevé la destitución por juicio político de cualquier funcionario que incurra en mal desempeño, abuso de poder o traición a la Patria.
Si las instituciones callan, el pueblo tiene el deber de revocar con su voz y su voto el mandato de quien lo traiciona.
El ciudadano como sujeto activo del desarrollo
El ciudadano no es un espectador: es autor de su destino.
Votar, participar, fiscalizar y organizarse son actos sagrados que sostienen la democracia.
La participación continúa en la calle, en las asambleas, en las organizaciones sociales, y en la fiscalización de cada acto de gobierno.
LLamado a la acción
- Convocamos a todas y todos los argentinos a:
- Defender la vida sobre el mercado.
- Exigir que la Constitución se cumpla por encima de caprichos ideológicos.
- Informarse con rigor y espíritu crítico.
- Participar en espacios comunitarios, organizaciones y foros.
- Ejercer el voto como acto de liberación y no como trámite vacío.
- No callar, porque callar es ser cómplice.
- Mantener la lucha pacífica, pero firme, con la verdad y la justicia como armas.
El pueblo como esperanza
Nuestra riqueza más grande no está en el oro ni en la soja: *está en la conciencia colectiva. Unidos, solidarios y organizados, somos invencibles.*
- Porque la vida no se negocia.
- Porque los derechos no se venden.
- Porque los principios morales y patrios no se transan ni negocian.
- Porque el pueblo argentino no se rinde.
*¡Viva la Patria! ¡Viva el pueblo argentino!*
La hora de la decisión: 26 de octubre de 2025
El próximo 26 de octubre (26O) el pueblo argentino enfrentará una decisión histórica.
En las urnas no solo se eligen nombres: se decide el rumbo de la Nación.
Lo que está en juego:
- La vida frente a la muerte social.
- La justicia frente a la exclusión.
- La soberanía frente a la entrega.
- La verdadera libertad frente a la esclavitud.
- La Constitución frente al atropello.
Dos modelos irreconciliables se enfrentan:
Anarcocapitalismo salvaje, libertario y neoliberal: convierte al pueblo en mercancía, destruye derechos, entrega la soberanía y mata a los más vulnerables.
Proyecto nacional, popular, humanista y cristiano: coloca a la persona en el centro, defiende la justicia social, protege a los débiles y promueve la unidad en la diversidad.
El voto será la voz soberana del pueblo, el grito democrático que definirá si seguimos en la senda de la destrucción o retomamos el camino de la vida, la justicia y la dignidad.
- El destino está en nuestras manos.
- La Patria nos convoca.
- La historia nos observa.
- Votemos con conciencia y responsabilidad cívica.
¡Expulsemos de nuestras vidas, con nuestros votos democráticos, al cruel tirano y verdugo del pueblo Milei y sus cómplices cipayos, traidores y vendepatria!
Recuperemos nuestra Patria, nuestros recursos naturales, nuestra soberanía, nuestra independencia económica y nuestra justicia social.
Recuperemos nuestra dignidad como humanos y argentinos.
Recuperemos nuestra libertad.
Recuperemos nuestra Patria.
(*) Militante del Nuevo Modelo Formoseño.







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