Política
Las Lomitas

"El Estado soy yo": el más claro ejemplo del absolutismo es Basualdo

Atilio Basualdo, intendente de Las Lomitas desde 2015. Va por su segundo mandato. Junto a su fmailia monopolizan el Estado Municipal de esa localidad.
Pablo Basualdo y su novia, Sol Saavedra, los dueños de la empresa SABA Digital SRL, que le cobra al Municipio los servicios del sistema de cámaras de seguridad.
En la página de Facebook de Atilio Basualdo publicaron la instalación del servicio de cámaras de seguridad que administra la empresa de su hijo y su novia.

Atilio Basualdo, el intendente que lleva su segundo mandato al frente de Las Lomitas, una localidad en el oeste formoseño, y que aún en pleno siglo XXI tiene carencias como falta de agua potable para la totalidad de sus habitantes; lleva a cabo el más claro ejemplo del absolutismo político en esa ciudad. Con empresas que le “facturan” al Municipio por servicios que pagan todos los lomitenses, el “mandamás” se asegura ingresos extras para su economía particular provenientes de las arcas del Estado Municipal, que no es otra cosa que el esfuerzo de todos los vecinos.

La frase del “Estado soy yo” se le atribuye al rey de Francia, Luis XIV y ha pasado a la historia como el símbolo de la autocracia más radical. Coronado rey a los cinco años, Luis XIV se convirtió más tarde en la imagen misma del absolutismo monárquico europeo. Significa que el gobernante encarna al Estado, que su voluntad es la suprema ley y que resume en su persona todos los atributos y potestades estatales.

Algo como esto es lo que viene haciendo y ha hecho hasta entonces el intendente de Las Lomitas, a 296 kilómetros hacia el oeste de Formosa Capital; Atilio Basualdo con su familia. Dueños prácticamente de todo el territorio, con empresas creadas ad hoc para prestarle servicios al propio Municipio que él y su familia integran.

La última gran apuesta del intendente todoterreno ha sido la instalación de un sistema de vigilancia en la ciudad para resguardar así la seguridad de las familias lomitentes. Excelente. Pero con un detalle, el servicio prestado a los ciudadanos y que se paga con los impuestos de todos y cada uno de ellos, va a parar a una empresa privada que, casualmente, se “creó” para tal efecto.

Hablamos de SABA Digital SRL, propiedad, por supuesto de Atilio y su familia. En realidad, quienes figuran como sus titulares son el señor Pablo Basualdo, hijo del intendente y concejal de la ciudad; y su novia, Araceli Sol Saavedra; y las oficinas están ubicadas en Benjamín Matienzo y Rivadavia. Es decir, con el impuesto de todos los ciudadanos, se le está pagando a la familia Basualdo. Nada mal.

La empresa, fue creada para facturarle al Municipio costos de montaje, mantenimiento y transmisión de datos.

Como Luis XIV, Basualdo pareciera decir que el Estado son él y su familia, “somos nosotros”. Las obras que son ejecutadas son siempre de la misma empresa, que es la única que gana las licitaciones y pertenece, “casualmente” a un allegado a la familia, Cándido Fretes. Todo queda en familia.

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