Política
Justicia a medida

A una semana del incidente del 25 de Mayo, nuevamente Insfrán mandó a detener a personas que se manifestaron

Carla Luján cuando fue trasladada a la Alcaidía de Las Lomitas. Hoy ya está libre pero sigue supeditada a la causa que le hicieron por "Resistencia a la autoridad, lesiones y atentado en grado de tentativa".

La Policía de Gildo Insfrán respeta más al gobernador que a la justicia, si reciben una orden del titular del Ejecutivo, la cumplen, sin importar que con ello, violen la Constitución o no respeten la ley. Así pasó hace una semana atrás, en pleno 25 de Mayo, y ahora nuevamente se repitió en Pozo del Tigre, tres detenidos, maltratados como delincuentes comunes, que solo tenían una intención: mostrar carteles pidiendo justicia.

Carla Luján fue la protagonista de la jornada así como pasó el sábado pasado con Natalia. Carla junto a un grupo de personas, cerca de 20 aproximadamente, estaba con su madre y con un hombre, primo de Andrea, víctima fatal de un accidente de tránsito que involucró al hijo del intendente de Fortín Lugones, cuando quisieron intervenir en el Torneo de la Amistad que se desarrollaba en Pozo del Tigre, mostrando un cartel pidiendo justicia por la muerte de Andrea Orquera y para con su familia, sobre todo su esposo, Ovidio Hazaña, a quien, además de cargar con el peso de la muerte de su compañera, tuvo que soportar que la Policía lo imputara por homicidio culposo de su propia esposa.

Cuando la joven junto al grupo de personas, intentaron acercarse, un montón de policías, la mayoría de civil, una nueva modalidad que adoptó la fuerza, empezaron a impedirles el paso, y tras forcejeos, gritos y corridas, terminaron por detener a Carla, a su madre y al hombre, primo de Andrea, la víctima fatal.

Según lo que indicó a la prensa el abogado de Carla, Juan Montoya, a la mujer le imputan cargos por “Resistencia a la autoridad, lesiones y atentado en grado de tentativa”. La llevaron desde Pozo del Tigre hasta la Alcaidía de Las Lomitas, encerrada en un centro de máxima de seguridad y con personas que ya tienen condena firme, como una delincuente común más.

La Policía violó la ley y lo justificó

El comisario Faustino Amarilla, Jefe de la Unidad Regional 5, en un vídeo dijo que la Policía detuvo a cuatro personas, indicando que uno de ellos, masculino, portaba un arma entre sus prendas.

Lo cierto es que solamente detuvieron a tres personas, Carla, su madre y Sebastián, el primo de Andrea, la mujer que murió atropellada en el siniestro vial que involucra al hijo del intendente de Lugones.

Tanto Sebastián como la madre de Carla quedaron en libertad bajo cargos leves de “disturbios”, pero Carla estuvo detenida casi todo un día en Las Lomitas, separada de su familia y conocidos.

Montoya explicó que lograron sacar a su defendida de la cárcel pero que quedó supeditada a la causa.

La diputada provincial Gabriela Neme explotó en sus redes y acusó a la Policía de Insfrán: “Son patéticos siempre salen a armar causas a los inocentes, están todos atrás de la espalda del gobernador y las comisarías de los pueblos cercanos vacías de policías”, escribió en sus redes al adjuntar el vídeo del uniformado contando su versión de los hechos.

El abogado de Carla, explicó que la Policía decidió llevarla a la Alcaidía de Las Lomitas porque “era la más peligrosa”.

Un intendente haciendo valer su influencia para zafar a un hijo ebrio que mató a una persona y destruyó una familia

En la ruta provincial 26 el pasado 26 de mayo, Julio Torres, hijo del intendente de Fortín Lugones, Norman Torres, atropelló con su camioneta el vehículo parado en la banquina, de la familia de Andrea Orquera (38) y Ovidio Hazaña, que viajaban con sus hijos de 8 meses y 13 años, resultando la mujer, muerta por el impacto.

Según contó a la prensa la hermana de Andrea, Sandra, el hombre que manejaba la camioneta, Julio Torres, hijo del intendente de Fortín Lugones, tenía 4,6 por ciento de alcohol en sangre. Y deslizó que “espero que la justicia no interfiera en la causa, por ser hijo del intendente el involucrado”.

No terminó de decir esto, y ya la Policía se acercó hasta el hospital donde estaba internado Ovidio con fracturas múltiples, y el peso del duelo por la pérdida de su esposa, que estaba imputado por homicidio culposo.

Asimismo, los niños, no están recibiendo el tratamiento adecuado, tienen dolores en el cuerpo y están en un hospital sin los cuidados necesarios.

El hijo del intendente no quedó imputado finalmente, pero sí una persona de apellido Gil, que finalmente era quien manejaba, según se supo. Sin embargo, Torres, a quien le realizaron el test de alcoholemia fue el que arrojó 4,6 por ciento.

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